La contaminación marina es un problema que afecta a nuestro planeta en su conjunto, es decir, a todos los organismos vivos, incluidos los seres humanos. Por eso es urgente actuar para detenerla, comprometiéndonos con la conservación del medio ambiente. No se trata de ir contra el progreso, contra los plásticos, la energía, los productos químicos, que son esenciales para nuestra vida, sino de evitar que los desechos, incontrolados, lleguen a la mar. Somos culpables y al mismo tiempo víctimas, y tenemos  que actuar ya.